Eslovenia
Discreto respecto de sus vecinos italianos, croatas o austriacos, este pequeño país no tiene siempre la reputación turística que merece. Hay que decir que Eslovenia cultiva una modestia especial. Parece que quiera preservarse del turismo de masas y conservar para sola ella las maravillas que alberga el 'Corazón verde de Europa'. Pero los que conocen este país saben que tiene mucho que ofrecer. En efecto, en un territorio menor que Cerdeña y menos poblado que numerosas capitales europeas, se extienden bosques y montañas, viñedos y áridas llanuras, así como uno de los litorales más pequeños, y también uno de los más bonitos, de la costa Adriática. Sin olvidar un subsuelo taladrado de grutas a cual más bella. ¿Qué otro país les permite, según las temporadas, esquiar sobre la nieve por la mañana y zambullirse en las aguas turquesas del Adriático por la tarde?
Ljubljana
Una capital elegante y llena de vida. Una pequeña Praga.
Ptuj
La más antigua de las ciudades de Eslovenia. En plena región vitícola, la ciudad medieval, su castillo y sus termas les esperan.
Grutas de Postojna
Espléndidas. Las más visitadas de Europa.
El castillo de Predjama
Una fortaleza de estilo sorprendente, construido en un acantilado de 123 m y sobre una red de grutas.
Grutas de Skocjan
Atravesadas por un barranco de 1.400 m y 150 m. de profundidad